La terapia con muñecas en demencias es una intervención no farmacológica que ayuda a aliviar la agitación y ansiedad en personas con deterioro cognitivo. Este enfoque utiliza muñecos realistas para fomentar el bienestar emocional, permitiendo a los pacientes expresar afecto y recuperar un rol activo como cuidadores. Los beneficios incluyen la mejora del estado emocional, reducción de comportamientos disruptivos y aumento de la interacción social. La implementación requiere adaptarse a cada individuo y contexto, respetando siempre la voluntad del paciente. Esta técnica se integra en programas de atención integral en centros especializados, mejorando la calidad de vida de los mayores con demencia. Para más información, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/terapia-con-munecas-en-demencias-que-es-y-como-funciona/.
La demencia, un trastorno que afecta a millones de personas en todo el mundo, no solo impacta la vida del paciente, sino también la de sus familiares. La terapia con muñecas se ha posicionado como una intervención no farmacológica eficaz para mitigar síntomas como la agitación y la ansiedad en estos pacientes. Este enfoque ofrece una alternativa valiosa para quienes consideran ingresar a un ser querido en una residencia de ancianos o buscan mejorar su bienestar en casa.
A través de esta terapia, se observa cómo la entrega de un muñeco realista puede calmar al residente, permitiendo que los mayores expresen cuidado y afecto. Además, promueve una mejor interacción con cuidadores y refuerza los vínculos interpersonales. Aunque no sustituye tratamientos farmacológicos, puede complementar el tratamiento existente y reducir la necesidad de antipsicóticos.
La terapia consiste en el uso terapéutico de muñecos que simulan bebés, diseñados para promover el bienestar emocional en personas con deterioro cognitivo moderado o grave. No se trata de infantilizar al adulto mayor, sino más bien de validar sus sentimientos y necesidades afectivas.
Esta técnica se basa en tres pilares teóricos: la teoría del apego, la teoría del objeto transicional, y el modelo de atención centrada en la persona. Según la teoría del apego, los seres humanos necesitan formar vínculos afectivos cercanos, especialmente en momentos de vulnerabilidad.
Para asegurar su efectividad, es crucial adaptar esta intervención a cada individuo. En nuestros centros amigables con las personas mayores, seguimos protocolos específicos que consideran diversos factores.
La terapia es más efectiva en casos de demencia moderada o avanzada, donde los pacientes presentan desorientación significativa. Es esencial que exista voluntad por parte del residente; si muestra interés por el muñeco, puede beneficiarse enormemente. Sin embargo, si lo rechaza, no debe forzarse su uso.
Suele utilizarse muñecas hiperrealistas, que imitan a un bebé recién nacido. Estas muñecas están diseñadas para ser lo más auténticas posible y no deben confundirse con juguetes infantiles obvios. La elección entre un muñeco masculino o femenino dependerá más de las preferencias del residente que del género mismo.
Las actividades giran alrededor del cuidado del muñeco: vestirlo, alimentarlo o mecerlo son acciones significativas que refuerzan habilidades motoras y emocionales. Esto proporciona ocupaciones cotidianas que dan sentido al día a día del residente.
A menudo se integra esta terapia con otros enfoques no farmacológicos. En Grupo Emera complementamos esta técnica con programas de estimulación cognitiva para ancianos, así como actividades sensoriales como la musicoterapia. Esta combinación potencia los efectos positivos sobre el bienestar emocional y social de los residentes.
Cuidar a un familiar con demencia también permite implementar esta terapia desde casa siguiendo ciertas pautas prácticas:
Nuestra filosofía se centra en ofrecer cuidados integrales y personalizados. La terapia con muñecas en personas con demencias, implementada por profesionales capacitados, se ha convertido en una parte esencial de nuestro enfoque terapéutico no farmacológico. Los resultados obtenidos confirman las evidencias científicas sobre su efectividad: menos episodios de agitación y más interacciones sociales positivas son solo algunos ejemplos del impacto positivo observado diariamente.
No, la terapia no reemplaza tratamientos farmacológicos, sino que actúa como complemento bajo supervisión médica adecuada.
No hay una edad específica; lo determinante es el grado de demencia más que la edad cronológica misma.
No existe un plazo fijo; aunque algunos alivios pueden ser inmediatos, generalmente requieren varias sesiones para manifestarse plenamente.
No se han reportado efectos adversos graves; si hay rechazo hacia el muñeco, simplemente se detiene su uso sin continuar forzando la situación.
A través de estas intervenciones innovadoras como la terapia con muñecas en demencias, Grupo Emera busca mejorar continuamente el bienestar emocional y social de nuestros residentes mayores.
No, la terapia con muñecas no reemplaza los tratamientos farmacológicos prescritos por el médico. Se considera una intervención complementaria de primera línea que, en muchos casos, permite reducir la medicación psicotrópica, pero siempre bajo supervisión médica.
La terapia funciona mejor en personas con demencia moderada a grave. No existe una edad específica de inicio, dado que lo determinante es el estadio de la enfermedad más que la edad cronológica.
La respuesta a la terapia con muñecas varía individualmente. Aunque el alivio inicial puede ser instantáneo, la mejoría sostenida requiere varias sesiones. El progreso puede observarse en días o semanas, ya que no hay un plazo fijo. Por ello, se aconseja mantener la terapia un tiempo prudente antes de evaluar su eficacia.
La evidencia disponible no reporta efectos adversos graves asociados a esta terapia. En los casos donde los residentes rechazan la muñeca o muestran incomodidad, simplemente no se continúa con la intervención.