Cuidar la alimentación es el punto de partida para cubrir las necesidades nutricionales del organismo. En determinadas circunstancias, los suplementos pueden ayudar a completar ese aporte, pero no sustituyen una dieta variada ni deben incorporarse automáticamente a la rutina. Su utilidad depende de las necesidades de cada persona, de su composición y de cómo se utilicen. Por eso, antes de elegir un producto, conviene buscar orientación y conocer sus posibles beneficios y riesgos.