La Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) ha lanzado su primera Estrategia de Cooperación Feminista, un avance crucial para abordar el retroceso en los derechos de mujeres y niñas a nivel global. Esta estrategia establece que la igualdad de género es fundamental para el desarrollo sostenible y la justicia social, convirtiendo el feminismo en el eje central de la cooperación española. Se centra en cuatro pilares: derechos, representación, recursos y alianzas, buscando empoderar a mujeres y niñas para vivir libres de violencia y participar en decisiones clave. Además, adopta un enfoque interseccional que reconoce las diversas experiencias de desigualdad que enfrentan las mujeres, incluyendo a las mayores. La estrategia se alinea con la Ley 1/2023, reforzando la igualdad de género como base de la cooperación internacional.
La Cooperación Española ha dado un paso significativo al presentar, por primera vez, una Estrategia de Cooperación Feminista. Este nuevo enfoque surge en un contexto global donde los derechos de las mujeres y las niñas están en retroceso, y la desigualdad de género se erige como un obstáculo para el desarrollo, la democracia y la paz.
La estrategia se fundamenta en una premisa clara: no puede existir desarrollo sostenible ni justicia social sin igualdad de género. De esta manera, el feminismo deja de ser un enfoque secundario para convertirse en el eje central que guiará toda la acción de la cooperación española.
Con una perspectiva centrada en los derechos humanos, esta iniciativa busca transformar las estructuras que perpetúan las desigualdades, en lugar de limitarse a mitigar sus efectos. Se articula en torno a cuatro pilares esenciales: derechos, representación, recursos y alianzas. Estos ejes tienen como objetivo garantizar que mujeres y niñas puedan vivir libres de violencia, participar activamente en la toma de decisiones, acceder a recursos económicos y contar con redes sólidas que respalden y consoliden los avances logrados.
Además, la estrategia reconoce que las desigualdades afectan a las mujeres de maneras diversas. Por ello, incorpora un enfoque interseccional que tiene en cuenta factores como la edad, el origen, la discapacidad y los contextos de conflicto. Esto permite promover respuestas más justas e inclusivas adaptadas a cada realidad particular.
Un aspecto destacado es la inclusión específica de las mujeres mayores, con tres menciones explícitas en el documento. Se reconoce que este grupo enfrenta desafíos únicos que requieren un tratamiento diferenciado. Las mujeres mayores suelen sufrir discriminación por su edad, lo que se traduce en invisibilidad social, precariedad económica y acceso limitado a servicios de salud adecuados. Además, experimentan un mayor riesgo de soledad y exclusión en los espacios donde se toman decisiones que impactan sus vidas.
Finalmente, esta estrategia está alineada con lo establecido en la Ley 1/2023, que enfatiza la necesidad de trabajar desde y por la igualdad de género. Esta ley consolida la igualdad como uno de los pilares fundamentales de la cooperación internacional para el desarrollo.
Es un enfoque que busca integrar la igualdad de género como principio rector en todas las acciones de la cooperación española, reconociendo que no puede haber desarrollo sostenible ni justicia social sin igualdad de género.
La estrategia se articula en torno a cuatro pilares: derechos, representación, recursos y alianzas. Estos ejes buscan garantizar que mujeres y niñas puedan vivir libres de violencia, participar activamente en la toma de decisiones, acceder a recursos económicos y contar con redes sólidas que sostengan sus avances.
Incorpora un enfoque interseccional que considera factores como edad, origen, discapacidad y contexto de conflicto, promoviendo respuestas más justas e inclusivas adaptadas a cada realidad.
La estrategia incluye referencias específicas a las mujeres mayores, reconociendo los retos particulares que enfrentan, como la discriminación por edad y el acceso limitado a servicios adecuados.
Se alinea con la Ley 1/2023, que subraya la necesidad de trabajar desde y por la igualdad de género en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo.