Un estudio reciente de la Universitat de València, en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y el Hospital Clínico Universitario de València, ha revelado nueva evidencia sobre cómo la microbiota intestinal puede influir en la eficacia y seguridad de la terapia CAR-T en pacientes con linfoma. Este tratamiento innovador modifica genéticamente las células del sistema inmunológico para combatir el cáncer. Los investigadores han analizado muestras fecales de 30 pacientes para identificar bacterias que podrían afectar la respuesta al tratamiento. Los hallazgos, publicados en el European Journal of Haematology, sugieren que ciertas especies bacterianas pueden mejorar los resultados clínicos, abriendo nuevas vías para optimizar la terapia CAR-T.
Un nuevo estudio, realizado por la Universitat de València en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y el Hospital Clínico Universitario de València, ha puesto de relieve la influencia de la microbiota intestinal en el pronóstico de pacientes con linfoma que reciben terapia CAR-T. Este tratamiento innovador contra el cáncer implica la modificación genética de las células del paciente para que estas reconozcan y destruyan células tumorales específicas.
El análisis estadístico y los métodos de machine learning han sido desarrollados por la Universitat, mientras que el estudio es liderado por el Servicio de Hematología del Hospital Clínico, junto a grupos de investigación en Trasplante Hematopoyético y Microbiología Molecular y Patogénesis Microbiana de INCLIVA. Los resultados han sido publicados en el European Journal of Haematology.
La investigación destaca que, aunque se comprende bien la interacción entre la flora intestinal y las células del sistema inmune, aún hay poco conocimiento sobre cómo esta microbiota afecta específicamente a la terapia CAR-T. El doctor Rafael Hernani, investigador principal del estudio, señala que “la identificación de especies bacterianas beneficiosas podría permitir su uso como probióticos para mejorar la respuesta al tratamiento”.
La terapia CAR-T (del inglés chimeric antigen receptor T) ha demostrado ser más eficaz que los tratamientos convencionales contra el cáncer, aumentando notablemente la supervivencia de los pacientes. Este procedimiento requiere un proceso complejo donde se extraen linfocitos del paciente, que luego son modificados genéticamente en laboratorio para reconocer antígenos específicos en las células cancerosas.
En este estudio se han recolectado muestras fecales de 30 pacientes y sus convivientes sanos utilizando kits especiales que preservan la microbiota hasta su congelación. A través del análisis de ADN bacteriano mediante shotgun metagenomics sequencing, se busca identificar cada especie presente en las muestras. Además, se están aplicando técnicas de machine learning para crear modelos predictivos basados en la presencia o ausencia de ciertas especies bacterianas.
Los investigadores esperan que estos hallazgos iniciales sirvan como base para obtener financiación adicional que permita analizar muestras de más de 100 pacientes ya recolectadas. Con un mayor número de participantes, será posible obtener conclusiones más robustas y aplicables a la práctica clínica diaria.
Referencia del artículo: Hernani, R., Albert, E., Hernani-Morales, C., Zúñiga, S., Benzaquén, A., González-Castillo, L., Colomer, E., Morell, J., Català-Senent, J. F., Piñana, J. L., Giménez, E., Pérez, A., Hernández-Boluda, J. C., Arroyo, I., Rivada, M., Barber, T., Alemany, T., Santacatalina, E., Rentero-Garrido, P., Terol, M. J., … Solano, C. (2026). “Microbiome-Based Modeling of CAR-T Therapy Response in Lymphoma: Insights From Shotgun Metagenomics Sequencing”. European journal of haematology, 10.1111/ejh.70121. Advance online publication. https://doi.org/10.1111/ejh.70121
La terapia CAR-T (chimeric antigen receptor T) es un tratamiento contra el cáncer que modifica genéticamente las células del paciente para que reconozcan y destruyan células tumorales específicas, mejorando notablemente la eficacia del tratamiento clásico y prolongando la supervivencia de los pacientes.
El estudio tiene como objetivo explorar el impacto de la microbiota intestinal en el pronóstico de pacientes con linfoma que reciben terapia CAR-T, buscando identificar qué bacterias influyen en la respuesta o toxicidad del tratamiento.
Se han recogido muestras fecales de 30 pacientes del Hospital Clínico de València y se ha realizado un análisis utilizando técnicas avanzadas como shotgun metagenomics sequencing para identificar detalladamente cada especie bacteriana presente en las muestras.
Las complicaciones más características incluyen el síndrome de liberación de citocinas y neurotoxicidad, que pueden variar desde fiebre o cefalea hasta convulsiones o necesidad de medicamentos para controlar la presión arterial.
Se espera que estos resultados sirvan como base para obtener financiación adicional que permita analizar más pacientes y extraer conclusiones más firmes sobre el papel de la microbiota en la terapia CAR-T.