La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha hecho un llamado en el marco del Día Internacional de la Mujer para que se reconozcan los derechos, la justicia y la acción hacia las mujeres mayores. La PMP destaca la necesidad de una reforma estructural del sistema de pensiones con perspectiva de género, así como el reconocimiento del trabajo de cuidados no remunerado. Según datos recientes, las mujeres mayores de 65 años en España reciben pensiones significativamente más bajas que los hombres, lo que refleja una brecha de género acumulada a lo largo de sus vidas. La PMP exige medidas urgentes para abordar estas desigualdades y garantizar pensiones dignas, visibilidad y apoyo a las mujeres mayores, quienes han sido históricamente invisibilizadas en las políticas públicas. Además, se subraya la importancia de integrar políticas que aborden tanto la igualdad de género como el envejecimiento, asegurando que las necesidades específicas de este colectivo sean atendidas adecuadamente.
La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha lanzado un contundente mensaje en el marco del Día Internacional de la Mujer, exigiendo “derechos, justicia y acción” para garantizar que la igualdad también alcance a las mujeres mayores. Este colectivo, que ha soportado durante años las consecuencias de la discriminación, reclama una reforma estructural del sistema de pensiones con perspectiva de género y el reconocimiento del trabajo de cuidados no remunerado.
El lema adoptado por la PMP se alinea con el de ONU Mujeres: ‘Derechos, justicia y acción para TODAS las mujeres y niñas’. La organización subraya que la verdadera igualdad solo será posible si se extiende a lo largo de toda la vida, especialmente a las mujeres mayores, quienes continúan enfrentando desigualdades acumuladas.
Según datos recientes de Eurostat, las mujeres mayores de 65 años en España reciben una pensión media un 29,2% inferior a la de sus homólogos masculinos. Esta brecha es aún más pronunciada cuando se considera la pensión mediana, que alcanza el 41,1%, una de las más altas dentro de la Unión Europea. La PMP enfatiza que esta disparidad no es un fenómeno aislado; es el resultado de desigualdades previas en el empleo y salarios.
“La brecha de género en las pensiones es el reflejo de una vida entera marcada por desigualdades”, afirma la PMP. Las discriminaciones persisten incluso tras la jubilación, manifestándose en una mayor vulnerabilidad económica durante la vejez.
Sabina Camacho, vocal de la PMP, destaca que “el 8 de marzo nos recuerda que la igualdad es un derecho inalienable”. Las mujeres mayores demandan ser reconocidas y respetadas: “Cuando envejecemos no nos apagamos; acumulamos experiencia y sabiduría”, añade.
La organización también hace hincapié en que el trabajo doméstico y los cuidados no remunerados han recaído desproporcionadamente sobre las mujeres. Muchas han sostenido hogares mientras lidiaban con empleos remunerados y responsabilidades familiares sin recibir apoyo adecuado. Como resultado, llegan a la jubilación con pensiones más bajas y menos derechos económicos.
En relación al Alzheimer y otras demencias, la Fundación Pasqual Maragall señala que estas condiciones afectan desproporcionadamente a las mujeres. El 65% de quienes mueren por estas enfermedades son mujeres, además del hecho de que ellas proporcionan el 70% del cuidado a personas diagnosticadas. En España, ocho de cada diez familias asumen este cuidado directamente, siendo mayoritariamente mujeres (76,6%) con una edad media de 57 años.
“Las mujeres enfrentan penalizaciones económicas adicionales por cuidar”, advierte la fundación. Esto se traduce en menores cotizaciones al sistema de pensiones debido a interrupciones laborales para atender responsabilidades familiares.
La PMP también alerta sobre cómo la violencia de género afecta específicamente a las mujeres mayores. Según datos de HelpAge International España, ha habido un incremento del 2% en casos reportados entre este grupo etario. Muchas veces estas violencias son sutiles e invisibles pero tienen un impacto significativo en su salud y calidad de vida.
A partir del año 2020, el 16% de los feminicidios correspondieron a mujeres mayores de 60 años. La falta de datos homogéneos dificulta abordar este problema adecuadamente. La PMP exige mejorar la recopilación de información y establecer políticas efectivas para combatir esta violencia persistente.
Además, existe una notable brecha digital que limita el acceso a derechos básicos para las mujeres mayores. Manuela Carrión, vicepresidenta de la PMP, enfatiza que “las personas mayores se sienten excluidas en una sociedad cada vez más digitalizada”.
Desde una perspectiva intergeneracional y socialmente justa, la PMP propone varias medidas para cerrar la brecha salarial entre géneros en las pensiones:
Finalmente, la PMP demanda que el lema ‘Derechos, justicia y acción para TODAS las mujeres y niñas’ se convierta en una hoja de ruta efectiva desde la infancia hasta la vejez. “La justicia debe reparar desigualdades acumuladas durante toda una vida”, concluye la Plataforma al hacer un llamado urgente a situar a las mujeres mayores en el centro del debate sobre igualdad social.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Pensión media inferior para mujeres mayores de 65 años | 29,2% |
| Brecha de pensión mediana | 41,1% |
| % de personas que mueren con Alzheimer que son mujeres | 65% |
| % de horas de cuidados proporcionadas por mujeres a personas con demencia | 70% |
| % de feminicidios que corresponden a mujeres mayores de 60 años desde 2020 | 16% |
La PMP reclama “derechos, justicia y acción” para que la igualdad llegue también a las mujeres mayores, incluyendo una reforma estructural del sistema de pensiones con perspectiva de género y el reconocimiento del trabajo de cuidados no remunerado.
Las mujeres mayores de 65 años perciben una pensión media un 29,2% inferior a la de los hombres. La brecha se eleva hasta el 41,1% si se considera la pensión mediana.
El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado ha recaído desproporcionadamente sobre las mujeres, lo que resulta en pensiones más bajas y menos derechos económicos al llegar a la jubilación.
La PMP propone varias medidas, como el reconocimiento efectivo del trabajo de cuidados no remunerado, una reforma del sistema de pensiones con perspectiva de género y mejoras en el complemento por brecha de género.
Se ha observado un aumento en los casos de violencia de género que afectan a mujeres mayores, muchas veces manifestándose en formas invisibles como control o aislamiento.
La brecha digital limita el acceso a derechos y servicios básicos para las mujeres mayores, quienes a menudo se sienten bloqueadas en una sociedad cada vez más digitalizada.
La PMP exige que se integren las políticas de igualdad y envejecimiento para garantizar que las necesidades específicas de las mujeres mayores sean atendidas adecuadamente.