La Universidad de León (ULE) ha participado en un estudio publicado en 'Frontiers in Immunology' que investiga por qué las infecciones bacterianas secundarias tras la gripe son especialmente graves. El artículo, firmado por César B. Gutiérrez Martin y otros investigadores, revela que el orden de infección entre virus y bacterias influye en la respuesta del sistema inmunitario. Cuando ambos patógenos infectan simultáneamente, la bacteria domina la respuesta inmune, mientras que si el virus infecta primero, este condiciona la reacción a la bacteria posterior. Los hallazgos destacan la importancia de entender cómo se reprograman los macrófagos durante estas coinfecciones para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas. Además, el estudio validó sus resultados en modelos porcinos, lo que sugiere similitudes relevantes entre especies. La investigación también aborda cómo la edad afecta la respuesta inmune a estas infecciones.
César B. Gutiérrez Martin, investigador del departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria, es uno de los coautores de un artículo que ha sido publicado en la reconocida revista ‘Frontiers in Immunology’. Este estudio revela aspectos cruciales sobre cómo el sistema inmunitario se comporta ante infecciones simultáneas y secuenciales por virus y bacterias.
León, 24 de marzo de 2026. La investigación indica que la respuesta inmunitaria varía significativamente dependiendo del orden en que los patógenos infectan al organismo. Los científicos llevaron a cabo un análisis exhaustivo sobre la reacción de los macrófagos, células fundamentales en el sistema inmunológico, frente al virus de la gripe (Influenza A) y a la bacteria Streptococcus pneumoniae, conocida por ser una causa común de neumonía bacteriana tras una infección gripal.
Los hallazgos sugieren que el orden de llegada de los patógenos influye en cuál microorganismo prevalece en la respuesta inmunitaria, tal como lo explica Javier Arranz Herrero, primer autor del estudio. En situaciones donde virus y bacterias atacan simultáneamente (coinfección), los macrófagos activan un programa inflamatorio similar al generado solo por la bacteria. En este contexto, la señal bacteriana predomina, provocando una intensa activación de las vías inflamatorias mediadas por NF-?B.
No obstante, cuando el virus precede a la bacteria (superinfección), los macrófagos ya han sido “programados” por el virus, lo que altera su respuesta ante la bacteria posterior. Este fenómeno conocido como ‘primado viral’ modifica el comportamiento celular y puede intensificar las respuestas inflamatorias relacionadas con daños pulmonares y complicaciones respiratorias.
Los resultados obtenidos son fundamentales para entender por qué las infecciones bacterianas secundarias tras una gripe pueden resultar especialmente severas. Además, subrayan la importancia de considerar no solo qué patógenos están presentes en el organismo, sino también el orden en que ocurren las infecciones. Comprender cómo se reprograma la respuesta inmune durante estas coinfecciones podría ser clave para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a prevenir o tratar complicaciones respiratorias asociadas a la gripe.
“En modelos de coinfección simultánea, los macrófagos son rápidamente reprogramados por S. pneumoniae, desviando su actividad hacia rutas antibacterianas. Sin embargo, cuando el virus infecta primero, los macrófagos quedan ‘marcados’ por una impronta antiviral generada por su interacción inicial con el virus”, señala Jordi Ochando, director de la Unidad de Inmunidad de Trasplantes del Centro Nacional de Microbiología del ISCIII.
Los investigadores validaron sus hallazgos utilizando macrófagos derivados de cerdos, un modelo relevante dado que estos animales desarrollan enfermedades respiratorias similares a las humanas al infectarse con el virus de gripe porcina y con S. suis, un patógeno relacionado con S. pneumoniae.
Este modelo permitió comparar los efectos de las coinfecciones según diferentes cepas virales o serotipos de S. suis. “Esta concordancia demuestra que los mecanismos descritos pueden presentar comportamientos parecidos en distintas especies afectadas por la gripe”, afirma César B. Gutiérrez Martin.
El estudio también investiga cómo la edad afecta la respuesta inmunitaria frente a estas coinfecciones, un aspecto relevante considerando que afectan diferentemente a niños, adultos y ancianos. Los investigadores compararon macrófagos procedentes de ratones jóvenes (1 semana), adultos (12 semanas) y mayores (40 semanas).
“Los resultados mostraron diferencias significativas en las respuestas entre los distintos tipos de macrófagos y variaciones según si las infecciones eran simultáneas o secuenciales”, explica Estanislao Nistal Villán, director del Laboratorio de Gripe Porcina Oneflu.
El estudio forma parte de un esfuerzo colaborativo más amplio que involucra instituciones tanto nacionales como internacionales.
El artículo completo está disponible en el siguiente ENLACE.
(Imágenes: 1.- César Gutiérrez Martín con su equipo; 2.- Revista ‘Frontiers in Immunology’; 3.- Enfermedad respiratoria en cerdos.)
César B. Gutiérrez Martin es del departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria y es uno de los firmantes del artículo publicado en 'Frontiers in Immunology'.
El estudio revela que el sistema inmunitario responde de manera distinta cuando los virus y las bacterias infectan simultáneamente en comparación con una infección secuencial. El orden en que llegan los patógenos determina qué microorganismo domina la respuesta inmunitaria.
Cuando hay coinfección, los macrófagos responden como si solo hubiera bacteria presente, mientras que en superinfección, donde primero infecta el virus, la respuesta está dominada por el virus, lo que puede amplificar las respuestas inflamatorias y complicaciones respiratorias.
Los resultados ayudan a entender por qué las infecciones bacterianas secundarias tras la gripe pueden ser graves y destacan la necesidad de considerar tanto los patógenos presentes como el orden en que infectan al organismo para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas.
Sí, los investigadores validaron sus hallazgos utilizando macrófagos derivados de cerdos, un modelo relevante porque desarrollan enfermedades respiratorias similares a las de los humanos.
El estudio explora cómo la edad condiciona la respuesta de los macrófagos ante coinfecciones, mostrando diferencias significativas entre jóvenes, adultos y personas mayores.
El estudio se integra en un esfuerzo colaborativo que incluye instituciones nacionales e internacionales, como el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa-CSIC y la Icahn School of Medicine at Mount Sinai.