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El ISCIII inaugura un insectario de bioseguridad para investigar enfermedades transmitidas por mosquitos

Redacción | Martes 07 de abril de 2026

El Instituto de Salud Carlos III ha inaugurado un insectario de bioseguridad P3 en el Centro Nacional de Microbiología, destinado al estudio de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores como mosquitos. Esta instalación permite investigar la competencia vectorial y la transmisión de patógenos responsables de enfermedades como dengue, Zika y Chikungunya. Los estudios realizados ayudarán a evaluar el riesgo de transmisión y a implementar medidas adecuadas para proteger la salud pública frente a virus emergentes. La investigación inicial se centra en la capacidad de los mosquitos en España para transmitir el virus Oropouche, que puede causar síntomas similares a otras infecciones virales.



El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha inaugurado un insectario de nivel de contención biológica 3 (NCB-3), una instalación que se encuentra en el Centro Nacional de Microbiología (CNM). Este nuevo espacio permitirá llevar a cabo investigaciones más exhaustivas sobre la transmisión de diversas enfermedades infecciosas a través de artrópodos, como los mosquitos, causadas por múltiples patógenos.

La investigadora del CNM, Inés Martín, quien es parte del equipo responsable del insectario NCB-3, señala que “la apertura de esta nueva instalación nos permite realizar estudios de competencia vectorial, por ejemplo, sobre mosquitos transmisores de arbovirus, en condiciones muy controladas de bioseguridad”. En este contexto, se llevará a cabo un trabajo colaborativo entre los laboratorios de Arbovirus y Enfermedades Víricas Importadas y el de Entomología Médica. Entre las patologías que se investigarán se encuentran el dengue, Zika, West Nile y Chikungunya.

Estudios en Bioseguridad

La competencia vectorial se define como la capacidad biológica de un artrópodo para actuar como transmisor de un patógeno. Comprender este fenómeno es crucial para anticipar la propagación de diversas enfermedades y generar nuevo conocimiento en el campo.

Las investigaciones realizadas en esta instalación permiten simular las condiciones naturales bajo las cuales los mosquitos podrían infectarse. Esto impulsa el estudio de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores y refuerza la línea de investigación del ISCIII en el marco del concepto One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental.

Métodos Innovadores

Inés Martín detalla cómo se llevan a cabo estos estudios: “Primero alimentamos a los mosquitos con una mezcla de sangre y virus cultivados en laboratorio mediante un dispositivo que simula nuestra piel. Luego, hacemos un seguimiento del proceso infeccioso dentro del mosquito y evaluamos si el virus ha logrado multiplicarse y diseminarse a otros tejidos. Finalmente, recolectamos saliva de los mosquitos para detectar mediante PCR si el virus ha migrado e invadido las glándulas salivales, lo que indicaría su potencial para ser transmitido a humanos o animales durante una picadura”.

La subdirectora general de Servicios Aplicados, Formación e Investigación del ISCIII, Isabel Jado, junto al director del CNM, José Miguel Rubio, destacan que el Instituto es uno de los pocos centros en España con la capacidad para investigar la competencia vectorial bajo altos estándares de bioseguridad. Estos estudios son esenciales para identificar qué especies de mosquitos presentes en el país podrían transmitir determinados patógenos.

Virus Emergentes

Las investigaciones actuales en esta nueva instalación “evalúan el riesgo real de transmisión y ayudan a las autoridades sanitarias competentes a implementar las acciones adecuadas frente a enfermedades vectoriales emergentes”, explican los responsables. Esta herramienta resulta clave para proteger la salud pública ante un escenario donde los virus emergentes y los cambios ambientales favorecen la expansión geográfica de vectores transmisores.

Uno de los primeros estudios realizados en el insectario NCB-3 ha analizado la competencia vectorial de mosquitos presentes en España respecto al virus Oropouche. Este estudio será publicado próximamente. El virus Oropouche genera síntomas similares a otras infecciones como dengue o Zika -fiebre alta, cefalea, dolores musculares-, aunque generalmente tiene un pronóstico favorable; sin embargo, puede ocasionar complicaciones neurológicas graves como meningitis o encefalitis.

Alberto Martínez (Bioseguridad), Ana Vázquez (Laboratorio de Arbovirus y Enfermedades Víricas importadas), Maribel Jiménez y Ricardo Molina (Laboratorio de Entomología Médica), Isabel Jado (subdirectora general), Rafael Gutiérrez, Inés Martin y Mari Paz Sánchez-Seco (Laboratorio de Arbovirus), José Miguel Rubio (director del CNM).

Preguntas sobre la noticia

¿Qué es el insectario de nivel de contención biológica 3 (NCB-3)?

Es una nueva instalación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) que permite realizar estudios sobre la transmisión de enfermedades infecciosas a través de artrópodos como los mosquitos, en condiciones controladas de bioseguridad.

¿Qué enfermedades se pueden estudiar en el insectario NCB-3?

Entre las enfermedades que se podrán estudiar están el dengue, Zika, West Nile y Chikungunya, entre otras.

¿Cuál es la importancia de estudiar la competencia vectorial?

La competencia vectorial es la capacidad biológica de un artrópodo para actuar como transmisor de un patógeno. Estudiarla ayuda a comprender cómo se transmiten muchas enfermedades y genera conocimiento para anticiparse a ellas.

¿Cómo se realizan los estudios en el insectario?

Los mosquitos son alimentados con una mezcla de sangre y virus cultivados en laboratorio. Se realiza un seguimiento del virus dentro del mosquito y se evalúa si ha multiplicado y diseminado a otros tejidos. Finalmente, se recolecta saliva para detectar si el virus puede ser transmitido a través de picaduras.

¿Qué impacto tiene esta investigación en la salud pública?

Las investigaciones ayudan a evaluar el riesgo real de transmisión y permiten a las autoridades sanitarias tomar decisiones adecuadas para proteger la salud pública frente a virus emergentes y cambios ambientales que afectan la distribución de vectores transmisores.

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