Actualidad

Investigadores desarrollan nanocápsulas para tratamientos específicos contra el cáncer

Redacción | Miércoles 13 de mayo de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad Rovira i Virgili está desarrollando nanocápsulas inteligentes para tratar el cáncer y la hipertensión pulmonar, dirigiendo los fármacos exclusivamente al tejido enfermo. Este enfoque busca minimizar los efectos secundarios y mejorar la eficacia de los tratamientos oncológicos, permitiendo dosis más bajas y potencialmente tratamientos más cortos. Las nanocápsulas, fabricadas con biopolímeros y de tamaño nanométrico, se adhieren selectivamente a las áreas afectadas, liberando el medicamento directamente en el tumor. Tras siete años de investigación y pruebas in vitro exitosas, el proyecto avanza hacia ensayos en modelos animales, con aplicaciones potenciales también en otras patologías como infecciones. Para más información, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/nanocapsulas-inteligentes-para-atacar-el-cancer/.



Un equipo de investigación de la Universidad Rovira i Virgili está desarrollando un innovador enfoque para el tratamiento del cáncer y la hipertensión pulmonar, centrado en dirigir los fármacos exclusivamente hacia el tejido enfermo. Este avance surge ante el desafío común que enfrentan ambas enfermedades: los tratamientos existentes, aunque efectivos, suelen dañar también las células sanas.

En oncología, este problema es particularmente crítico. Muchos medicamentos pueden eliminar células tumorales, pero lo hacen sin distinción, afectando a otros tejidos y órganos. Esta falta de selectividad obliga a los médicos a administrar dosis elevadas, lo que conlleva efectos secundarios severos que afectan la calidad de vida de los pacientes y, en ocasiones, limitan o interrumpen los tratamientos.

Nueva estrategia terapéutica

Frente a esta situación, el equipo de la URV ha comenzado a investigar desde 2018 un método alternativo que busca tratar únicamente el tejido enfermo mientras se preserva la salud del resto del organismo. La investigación explora formas innovadoras de entregar medicamentos exactamente donde son necesarios, con el objetivo de lograr tratamientos más precisos y menos invasivos.

El doctor Miquel Sistaré, director médico del proyecto y CEO de SisviLab —una empresa colaboradora— explica: “En la Edad Media, cuando se quería rendir una fortaleza, no siempre se atacaba directamente; a menudo se aislaba para cortar sus suministros”. Aplicando esta analogía a la medicina moderna, su enfoque consiste en rodear el tumor o tejido afectado para actuar de forma localizada.

Nanocápsulas inteligentes

Para llevar a cabo esta estrategia, el equipo utiliza nanocápsulas. Estos pequeños contenedores tienen la capacidad de desplazarse libremente por el organismo hasta llegar al área afectada, donde pueden reconocerla y adherirse para liberar el principio activo que contienen. Según Ricard Garcia Valls, investigador del Departamento de Ingeniería Química de la URV, estas cápsulas son “inteligentes y selectivas”, diseñadas para actuar exclusivamente sobre el tejido enfermo.

Una vez allí, las nanocápsulas envuelven y aíslan al tumor antes de liberar su contenido para atacarlo directamente. Pero ¿cómo logran adherirse al lugar adecuado? Su composición fisicoquímica está diseñada específicamente para unirse solo al tejido enfermo gracias a sus características únicas. Tras ser administradas, las cápsulas circulan por el cuerpo y se acumulan en las áreas adecuadas debido a un proceso probabilístico.

Cápsulas personalizadas

Además, existe una estrategia alternativa que incluye incorporar marcadores en las cápsulas. Estos compuestos engañan al órgano afectado haciéndolo reconocerlas y absorberlas. Así, no solo es la cápsula la que busca el tejido enfermo; también es el propio órgano quien solicita su presencia.

Para garantizar que este mecanismo funcione correctamente, las cápsulas deben poseer características morfológicas y fisicoquímicas muy precisas. Las nanocápsulas desarrolladas por la URV están fabricadas con biopolímeros compatibles con usos médicos y tienen un tamaño entre 200 y 300 nanómetros; comparable al de un virus e inferior al de una célula sanguínea. Este tamaño es crucial para permitir su circulación sin quedar atrapadas en órganos como el hígado o el páncreas.

Eficacia terapéutica mejorada

La principal ventaja de este enfoque radica en que permite administrar dosis significativamente menores de medicación al dirigirla solo hacia donde debe actuar. Los investigadores sostienen que métodos como este podrían reducir tanto la duración del tratamiento como los efectos secundarios asociados.

Además, esta tecnología podría ampliar las opciones terapéuticas disponibles para diversos grupos de pacientes —incluyendo niños y mujeres embarazadas— quienes suelen enfrentar problemas graves con los efectos adversos de los tratamientos convencionales. También podría facilitar la recuperación de fármacos previamente descartados por ser demasiado agresivos para los tejidos sanos.

Paso hacia ensayos clínicos

Después de siete años dedicados a la investigación, el equipo ha alcanzado un alto nivel de control sobre la calidad y composición de las nanocápsulas. Hasta ahora han realizado pruebas in vitro con resultados positivos que sugieren que su técnica tiene potencial. Actualmente, se inicia una nueva fase con las primeras pruebas in vivo en modelos animales mientras se escala la producción necesaria para estos estudios.

A pesar del progreso logrado, los investigadores advierten que desarrollar esta tecnología es una “carrera de fondo” y aún queda un largo camino por recorrer antes de contar con un producto farmacéutico finalizado. Este podría adoptar diversas formas según la patología tratada: administración intravenosa mediante suero o inhaladores específicos para aplicar las nanocápsulas directamente en vías respiratorias.

Potencial más allá del cáncer

Finalmente, subrayan que esta tecnología no se limita únicamente al cáncer o a la hipertensión pulmonar; también tiene aplicaciones potenciales en otras patologías. Por ejemplo, podría utilizarse para dirigir antibióticos exclusivamente hacia focos infecciosos. En un contexto marcado por el aumento en resistencia a antibióticos, este enfoque podría contribuir significativamente a reducir su uso indiscriminado.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué son las nanocápsulas inteligentes?

Las nanocápsulas inteligentes son pequeños contenedores diseñados para transportar fármacos exclusivamente al tejido enfermo, permitiendo un tratamiento más localizado y efectivo en enfermedades como el cáncer y la hipertensión pulmonar.

¿Cómo funcionan estas nanocápsulas?

Las nanocápsulas se adhieren al tejido enfermo gracias a su composición fisicoquímica específica. Una vez en el organismo, pueden reconocer y adherirse a las áreas afectadas, liberando el principio activo que contienen de manera localizada.

¿Cuáles son las ventajas de este enfoque terapéutico?

Este enfoque permite administrar dosis mucho menores de medicación, lo que podría resultar en tratamientos más cortos y con menos efectos secundarios. También podría ampliar el rango de pacientes aptos para ciertos tratamientos, incluyendo aquellos con condiciones especiales.

¿Qué tipo de enfermedades se pueden tratar con esta tecnología?

Aparte del cáncer y la hipertensión pulmonar, los investigadores sugieren que este principio podría aplicarse a otras patologías, como infecciones, permitiendo dirigir antibióticos exclusivamente al foco de la infección.

¿En qué fase se encuentra la investigación sobre las nanocápsulas?

Después de siete años de investigación, se han realizado pruebas in vitro con resultados positivos. Actualmente, el proyecto está iniciando pruebas in vivo en modelos animales y escalando la producción de las nanocápsulas.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas