El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España ampliará la regulación de menús saludables a las escuelas infantiles para niños de 0 a 3 años. Esta nueva normativa garantizará el consumo diario de fruta y verdura fresca, así como un aumento en la oferta de pescado y legumbres, limitando frituras y precocinados. Los centros educativos deberán promover la lactancia materna y seguir pautas específicas del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. La regulación busca asegurar una alimentación saludable desde la primera infancia, estableciendo estándares nutricionales que incluyen agua y leche como únicas bebidas. Además, se implementarán medidas para garantizar la seguridad alimentaria adaptadas a esta franja etaria.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha anunciado una nueva regulación que garantizará una alimentación saludable en las escuelas infantiles para niños y niñas de 0 a 3 años. Esta iniciativa busca extender las pautas del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, asegurando que los pequeños consuman fruta y verdura fresca a diario, así como un mayor aporte de pescado y legumbres. Además, se establecerán restricciones en el uso de frituras y alimentos precocinados.
Los centros educativos tendrán la obligación de adoptar medidas que fomenten la lactancia materna, tanto mediante espacios habilitados para ello como garantizando las condiciones adecuadas para la conservación y administración de la leche materna extraída. Esta acción responde a las recomendaciones de organismos sanitarios sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.
La regulación se fundamenta en el Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de Educación Infantil, elaborado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y consensuado con las comunidades autónomas. Con esta normativa, los menús ofrecidos en las escuelas infantiles estarán sujetos a los mismos estándares nutricionales que rigen desde el segundo ciclo hasta el bachillerato y formación profesional, adaptándose a las necesidades específicas de este grupo etario.
Entre las principales medidas que deberán implementar los centros destacan:
La regulación también incluye recomendaciones específicas para asegurar la seguridad alimentaria durante los primeros años de vida, dada la vulnerabilidad de los niños en esta etapa:
Esta nueva regulación representa un paso significativo hacia una alimentación más saludable y segura para los más pequeños, alineándose con las recomendaciones internacionales sobre nutrición infantil.
Se asegurará que en las escuelas infantiles se consuma fruta y verdura fresca a diario, más pescado y legumbres, agua y leche como únicas bebidas, y se limitarán las frituras y los precocinados.
El objetivo es extender las pautas del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles al primer ciclo de Educación Infantil (0 a 3 años), garantizando una alimentación saludable para los niños y niñas en estas edades.
Los centros deberán adoptar medidas para promover la lactancia materna, habilitando espacios reservados para madres que opten por amamantar y garantizando condiciones adecuadas para la recepción y conservación de la leche materna extraída.
Los menús deberán seguir estándares similares a los establecidos para otros niveles educativos, incluyendo un mínimo del 45% de frutas y verduras frescas, limitaciones a frituras y precocinados, y supervisión por profesionales acreditados en nutrición.
No se ofrecerán alimentos no introducidos previamente en el entorno familiar, arroz siempre blanco hasta los 3 años, sin sal añadida en menores de 12 meses, y restricciones por nitratos en ciertos vegetales.