Mayo de 2026 ha registrado un máximo histórico de mortalidad asociado al calor, con 101 muertes, la cifra más alta para este mes desde 2015. El sistema de monitorización MoMo estima que entre 2015 y 2025 hubo 27.564 defunciones atribuibles a altas temperaturas. En respuesta, el Ministerio de Sanidad ha implementado el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas para mitigar los efectos del calor en la salud, actualizando umbrales de temperatura y estableciendo alertas en 182 zonas de meteosalud. Se recomienda a la población seguir pautas preventivas, especialmente a colectivos vulnerables como mayores y lactantes.
El Ministerio de Sanidad ha activado un nuevo plan para mitigar los efectos del calor en la salud. En un contexto donde las altas temperaturas se han convertido en una preocupación creciente, el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026 busca reducir tanto la morbilidad como la mortalidad asociadas a las olas de calor. Este plan incluye una revisión exhaustiva de los umbrales de temperatura, incorporando nuevos criterios metodológicos basados en análisis históricos de mortalidad y calor en España.
Las nuevas directrices establecen que los umbrales de impacto en salud se determinarán a partir de un análisis estadístico que relaciona las series temporales de mortalidad por causas naturales con las temperaturas máximas diarias. Para ello, se ha considerado toda la información recopilada entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2023. Sin embargo, los años 2020 y 2021 han sido excluidos del estudio debido a anomalías significativas en los datos, probablemente vinculadas a la pandemia de COVID-19.
Los últimos informes del sistema MoMo revelan una realidad preocupante: mayo de 2026 ha registrado **101 defunciones** atribuibles a las altas temperaturas, marcando un récord histórico para este mes desde el inicio del seguimiento en 2015. Esta cifra es **3,6 veces superior** a la media de fallecimientos por calor durante los últimos diez años, lo que subraya el impacto sanitario significativo que pueden tener estos episodios incluso antes del inicio oficial del verano.
El Plan se organiza en **182 zonas de meteosalud**, definidas según áreas con climatologías similares y fenómenos meteorológicos adversos (FMA) establecidos por AEMET. Esta segmentación territorial permite ajustar las alertas a la vulnerabilidad específica de cada población local. En situaciones donde faltan datos, se utilizan "zonas espejo" para asegurar que todas las áreas estén cubiertas adecuadamente.
El sistema MoMo estima que entre 2015 y 2025 hubo **27.564 muertes** relacionadas con el calor. El año más crítico fue 2022, con **4.789 fallecimientos**, seguido por 2025 con **3.832**. Se ha determinado que el riesgo de mortalidad aumenta entre un **9,1% y un 10,7%** por cada grado que supera el umbral crítico para la salud.
Para facilitar la identificación del riesgo, se ha implementado un sistema basado en colores:
Las temperaturas extremas afectan especialmente a personas mayores de **75 años**, así como a lactantes, niños menores de **4 años**, mujeres embarazadas y aquellos con enfermedades crónicas. Por ello, el Ministerio recomienda adoptar medidas básicas para prevenir riesgos:
Toda la información relacionada con niveles de riesgo y recomendaciones está disponible en las páginas web del Ministerio de Sanidad y AEMET.
| Año | Muertes atribuibles al calor |
|---|---|
| 2015-2025 | 27,564 |
| 2022 | 4,789 |
| 2025 | 3,832 |
| Mayo 2026 | 101 |
El sistema MoMo estima un total de 27.564 muertes atribuibles a las altas temperaturas en ese periodo.
El año 2022 fue el de mayor impacto, con 4.789 fallecimientos, seguido de 2025 con 3.832.
Se ha puesto en marcha el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026, que incluye la actualización de umbrales de temperatura y un análisis estadístico para determinar el impacto en salud.
Mayo de 2026 ha registrado 101 defunciones atribuibles a las altas temperaturas, la cifra más elevada para este mes desde el inicio de la serie en 2015.
El impacto se concentra principalmente en personas mayores de 75 años, lactantes, menores de 4 años, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas.
Se recomienda beber agua frecuentemente, evitar bebidas con cafeína o alcohol, permanecer en lugares frescos y reducir la actividad física durante las horas centrales del día.