HelpAge International España celebra la reciente reforma de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, que promueve un sistema de cuidados más flexible y respetuoso con los derechos individuales. Esta reforma permite la compatibilidad entre prestaciones y servicios, fortalece la asistencia personal y amplía los apoyos en el entorno comunitario. Además, reconoce la teleasistencia como un derecho y mejora el concepto de persona cuidadora no profesional, abarcando también a quienes no están en el ámbito familiar. La presidenta de HelpAge destaca que este cambio no solo modifica un texto legal, sino que transforma la comprensión del envejecimiento y los cuidados, enfatizando la necesidad de implementar estos cambios con financiación adecuada y servicios accesibles. La organización ve esta reforma como una oportunidad para construir un sistema de cuidados que garantice autonomía e inclusión social para las personas mayores.
HelpAge International España celebra la reciente aprobación del dictamen de reforma de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (LAPAD). Esta modificación representa un avance significativo hacia un sistema de cuidados más flexible, personalizado y respetuoso con los derechos de las personas. Entre los cambios más destacados se encuentran la compatibilidad entre prestaciones y servicios, el fortalecimiento de la asistencia personal, la ampliación de los apoyos comunitarios y el reconocimiento de nuevas realidades en el cuidado.
La organización considera que esta reforma es especialmente relevante dentro del marco de la Estrategia estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad, que busca un proceso de desinstitucionalización entre 2024 y 2030. Este enfoque responde al compromiso establecido en su medida 65, que propone adecuar la LAPAD a los principios establecidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, promoviendo así el derecho a una vida independiente e inclusiva.
La reforma marca un cambio fundamental en las políticas relacionadas con los cuidados. Se transita desde modelos centrados en la atención institucional hacia un sistema que prioriza la permanencia de las personas en sus hogares, barrios y comunidades. Esto se logra proporcionando los apoyos necesarios para que cada individuo pueda desarrollar sus proyectos vitales en igualdad de condiciones. Este enfoque centrado en derechos es una reivindicación constante de HelpAge.
Uno de los avances más significativos es la eliminación del régimen de incompatibilidades entre prestaciones, lo que permitirá adaptar mejor los apoyos a las necesidades individuales mediante la combinación de diferentes servicios. Esta medida promueve una atención más flexible y ajustada a la diversidad de situaciones que enfrentan tanto personas mayores como aquellas en situación de dependencia.
Además, la reforma introduce mejoras notables como el reconocimiento de la teleasistencia como un derecho, así como una ampliación en los servicios de apoyo a domicilio. También se refuerza la asistencia personal y se fomentan modelos comunitarios de convivencia, elementos esenciales para fortalecer los cuidados cercanos y promover la autonomía personal durante el envejecimiento.
Otro aspecto positivo es la ampliación del concepto de persona cuidadora no profesional. Este ya no se limita únicamente al entorno familiar, sino que también incluye a personas del ámbito relacional y comunitario. Tal cambio refleja mejor las diversas redes de apoyo existentes y otorga mayor libertad a las personas para decidir quién les brinda cuidados.
La reforma también contempla medidas destinadas a simplificar procedimientos administrativos y reducir cargas burocráticas. Entre estas se encuentra el reconocimiento automático de ciertos grados de discapacidad basado en valoraciones previas, facilitando así el acceso a derechos y prestaciones.
Isabel Martínez, presidenta de HelpAge International España, afirma: “Esta reforma no solo modifica un texto legal; transforma nuestra comprensión del envejecimiento, asegura derechos fundamentales que deben ser garantizados en todas las etapas vitales y redefine un modelo asistencial centrado en la persona como responsabilidad colectiva”.
A pesar del avance representado por esta reforma, HelpAge advierte que su aprobación es solo el primer paso hacia cambios tangibles en las vidas cotidianas. Para lograrlo será crucial asegurar una financiación adecuada del sistema, disminuir listas de espera, reforzar servicios comunitarios y garantizar una implementación uniforme en todo el territorio nacional.
HelpAge International España ve esta reforma como una oportunidad para establecer un sistema asistencial más alineado con los derechos y preferencias individuales. El envejecimiento poblacional demanda respuestas innovadoras que aseguren el derecho a vivir con autonomía y participar activamente en la comunidad durante toda la vida.
HelpAge International España trabaja para ayudar a las personas mayores a reclamar sus derechos frente a situaciones discriminatorias, promoviendo condiciones para disfrutar de una vida digna, segura, autónoma y activa.
La organización forma parte de una red global compuesta por 199 entidades en 98 países. Desde España impulsa iniciativas como el Servicio Estatal de Atención a Personas Mayores (SEAM), que ofrece orientación ante casos discriminatorios por edad, además del Observatorio del Edadismo. También realiza acciones políticas, formativas y campañas sensibilizadoras con el objetivo final de construir una sociedad inclusiva que reconozca y proteja los derechos y diversidades presentes entre las personas mayores.
HelpAge International España celebra la aprobación del dictamen de reforma de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, que representa un avance significativo hacia un sistema de cuidados más flexible y respetuoso con los derechos de las personas.
La reforma introduce cambios como la compatibilidad entre prestaciones y servicios, el fortalecimiento de la asistencia personal, la ampliación de los apoyos en el entorno comunitario y el reconocimiento de nuevas realidades de cuidado.
La reforma se enmarca en la Estrategia estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad, que busca un proceso de desinstitucionalización entre 2024 y 2030, alineándose con los principios de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Se destaca la eliminación del régimen de incompatibilidades entre prestaciones, el reconocimiento de la teleasistencia como un derecho, y mejoras en los servicios de apoyo a domicilio y asistencia personal, lo que favorece una atención más flexible.
El concepto se amplía para incluir no solo a cuidadores familiares, sino también a personas del entorno relacional y comunitario, reflejando mejor las redes de apoyo existentes.
Se incluyen medidas para simplificar procedimientos administrativos y reducir cargas burocráticas, como el reconocimiento automático de ciertos grados de discapacidad a partir de la valoración de dependencia.
El reto es que las comunidades autónomas cumplan con sus obligaciones y traduzcan estos cambios en apoyos reales, accesibles y suficientes para cada persona.
HelpAge considera que es esencial garantizar una financiación suficiente del sistema, reducir listas de espera, reforzar servicios comunitarios y asegurar una implementación homogénea en todo el territorio.