La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado la capacidad del sistema sanitario de Ceuta para responder a una situación excepcional sin interrumpir la atención médica ordinaria. Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, se realizaron 5.801 asistencias, con una notable reducción del 72% en la presión asistencial. El hospital cuenta actualmente con 212 camas operativas y ha incorporado más de 60 profesionales como refuerzo. La atención se ha canalizado mayoritariamente a través de Atención Primaria, permitiendo mantener la actividad sanitaria regular. Además, se han implementado medidas para mejorar las condiciones de salud pública ante la crisis humanitaria en la región.
Ceuta, 16 de agosto de 2026.- La ministra de Sanidad, Mónica García, visitó Ceuta el pasado domingo para evaluar la situación sanitaria tras la crisis humanitaria que comenzó el 30 de julio. Durante su estancia, realizó un balance del dispositivo asistencial implementado en las últimas dos semanas.
En su agenda, García se reunió con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, y la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Isabel Muñoz. Posteriormente, tuvo un encuentro con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.
Tras una rueda de prensa en la Delegación del Gobierno, la ministra se dirigió al Centro de Salud Otero y al Hospital Universitario de Ceuta. Allí mantuvo diálogos con la Junta de Personal y representantes del Colegio de Médicos, además de reunirse con organizaciones sociales que operan en el área.
Mónica García inició su intervención recordando a las personas que perdieron la vida tratando de llegar a Ceuta y extendió sus condolencias a sus familias. Reconoció también el esfuerzo realizado por los profesionales sanitarios durante este periodo crítico. “A pesar de las dificultades, no hemos experimentado ningún colapso sanitario. Esto es prueba del compromiso y dedicación del personal médico”, afirmó.
La ministra relató que desde el mismo 30 de julio, INGESA activó el Nivel 1 del Plan de Catástrofes Externas en el Hospital Universitario con cinco objetivos claros: mantener la atención sanitaria ordinaria para los ceutíes, asegurar que la atención a migrantes no interfiriera en otros servicios, incrementar los puntos de asistencia y diversificar los flujos asistenciales.
A lo largo de estas dos semanas, no se ha suspendido ni aplazado ninguna consulta o intervención programada. Se establecieron circuitos diferenciados desde el primer día y se reforzó la asistencia abriendo los centros de salud tanto por la mañana como por la tarde, además de habilitar dispositivos específicos durante fines de semana y festivos.
Gracias a esta organización, se logró reducir notablemente la presión sobre el hospital: el 60% de las atenciones se gestionaron a través de Atención Primaria y solo un 40% por Urgencias hospitalarias. Actualmente, el Hospital Universitario cuenta con 212 camas operativas; 101 están ocupadas mientras que 111 permanecen libres.
“Hemos podido responder adecuadamente a una situación excepcional sin comprometer la atención sanitaria habitual para los ceutíes”, subrayó García. La planificación anticipada y el trabajo conjunto han sido claves para afrontar estos momentos críticos con éxito.
Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, INGESA registró 5.801 asistencias, complementadas por más de 2.500 atenciones proporcionadas por Cruz Roja en la playa del Trampolín. El mayor volumen asistencial ocurrió el 31 de julio con 1.149 atenciones en un solo día; para el 14 de agosto esa cifra había disminuido a 322, lo que representa una reducción del 72%.
En este contexto actual hay 28 pacientes migrantes ingresados, mientras que más de 60 profesionales se han sumado como refuerzo al equipo sanitario existente. “Hemos tenido capacidad suficiente para atender a miles en poco tiempo y estabilizar progresivamente nuestra situación”, destacó García.
A pesar del avance en la atención médica, García enfatizó que persiste una crisis humanitaria significativa que plantea riesgos sanitarios importantes debido a las condiciones insalubres en las que viven muchos migrantes. “No estamos ante una crisis sanitaria; estamos enfrentando una crisis humanitaria con serios riesgos sanitarios”, aclaró.
La ministra explicó que ahora es urgente prevenir esos riesgos mejorando las condiciones externas al hospital: “La prioridad es garantizar condiciones dignas y seguras fuera del centro sanitario”. Para ello, se ha reforzado la colaboración entre Medicina Preventiva del hospital y el Centro Coordinador de Alertas Sanitarias (CCAES).
Mónica García concluyó reconociendo también el esfuerzo colectivo realizado por profesionales sanitarios, organizaciones sociales y voluntarios durante estas semanas críticas. Defendió firmemente la necesidad de proteger este esfuerzo frente a quienes intentan utilizar esta crisis humanitaria para promover discursos racistas o divisivos.
"Vamos a seguir poniendo todos los recursos necesarios durante todo el tiempo que haga falta", aseguró García al finalizar su intervención. Reiteró su compromiso: “Nuestra responsabilidad es doble: garantizar normalidad para los ceutíes y dignidad para quienes llegan”.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 5,801 | Asistencias realizadas por INGESA entre el 31 de julio y el 14 de agosto. |
| 2,500 | Atenciones del dispositivo de refuerzo de Cruz Roja en la playa del Trampolín. |
| 72% | Reducción en la presión asistencial desde el 31 de julio (1,149 asistencias) hasta el 14 de agosto (322 asistencias). |
| 28 | Pacientes migrantes ingresados actualmente en el hospital. |
| 60% | Porcentaje de asistencias canalizadas a través de Atención Primaria. |
INGESA ha realizado un total de 5.801 asistencias durante este periodo, además de más de 2.500 atenciones del dispositivo de refuerzo de Cruz Roja en la playa del Trampolín.
La presión asistencial se ha reducido en un 72%, pasando de 1.149 asistencias registradas el 31 de julio a 322 el 14 de agosto.
No, durante estas dos semanas no se ha suspendido ni aplazado una sola consulta ni intervención programada.
El Hospital Universitario mantiene actualmente 101 camas ocupadas y 111 libres, con un total de 212 camas funcionantes y 28 pacientes migrantes ingresados.
Se establecieron circuitos diferenciados y se reforzó la asistencia mediante la apertura de centros de salud en horarios ampliados, así como dispositivos específicos durante fines de semana y festivos.
La principal preocupación es garantizar condiciones dignas y seguras para las personas migrantes que permanecen en Ceuta, ya que hay un riesgo sanitario asociado a su situación actual.
El Ministerio de Sanidad está trabajando para garantizar condiciones adecuadas de agua, higiene, saneamiento y alojamiento para reducir los riesgos asociados a la situación humanitaria.