La industria farmacéutica innovadora ha presentado diez líneas estratégicas para posicionar a España como un hub biofarmacéutico de referencia en Europa. Estas propuestas buscan transformar el Sistema Nacional de Salud (SNS) hacia un modelo que integre salud e innovación, garantizando acceso equitativo a medicamentos y reforzando la inversión pública. Además, se plantean medidas para aumentar la competitividad en I+D, fortalecer la producción local y consolidar el liderazgo en investigación clínica. La colaboración entre el sector público y privado es clave para impulsar la sostenibilidad, atraer inversiones y simplificar la gestión administrativa, con el objetivo de acelerar el acceso a tratamientos innovadores y generar empleo cualificado en el país.
La industria farmacéutica se posiciona como un sector clave para el futuro de España, proponiendo convertirse en un aliado estratégico del próximo Gobierno. Este sector, que cuenta con una estrategia nacional respaldada por cinco ministerios, es fundamental no solo por su capacidad de innovación y creación de empleo de calidad, sino también por los beneficios sociales y económicos que aporta a la sociedad.
Con la convocatoria anticipada de elecciones, el futuro del sector se encuentra en un momento crucial. La discusión de reformas esenciales, como la Ley de Medicamentos, queda en suspenso. Ante esta incertidumbre, la industria farmacéutica innovadora ha delineado 10 líneas estratégicas para transformar a España en un destacado hub biofarmacéutico internacional, que refuerce la salud pública y potencie la economía nacional.
La colaboración entre la industria y el Sistema Nacional de Salud (SNS) debe enfocarse en integrar salud e innovación. Esto implica fortalecer la prevención y adherencia terapéutica, medir el valor en salud y coordinar acciones con las comunidades autónomas. Se busca avanzar hacia modelos de pago que promuevan la medicina de precisión y fomenten la colaboración público-privada.
La industria propone trabajar junto al nuevo Gobierno para facilitar el acceso a medicamentos innovadores dentro del SNS. Para ello, es crucial aumentar la inversión pública en este ámbito, asegurando plazos de financiación adecuados y garantizando un suministro eficiente y accesible para los pacientes.
Para atraer innovación a España, es necesario implementar incentivos fiscales competitivos con los de otros países europeos. Además, se requieren nuevos instrumentos financieros para ensayos clínicos y apoyo a empresas biotecnológicas en crecimiento.
A pesar de contar con una base industrial sólida, es vital que se implementen medidas que fortalezcan la resiliencia del ecosistema. El próximo Gobierno debe proteger los medicamentos críticos y activar reservas estratégicas para garantizar una compra pública resiliente.
Un PROFARMA más estable puede ser clave para atraer inversiones al sector. Es esencial aumentar los incentivos existentes, reconocer proyectos estratégicos y flexibilizar los procesos administrativos relacionados con la financiación de fármacos.
España ya destaca como líder europeo en ensayos clínicos. Se requiere un esfuerzo conjunto del nuevo Gobierno para mantener este liderazgo mediante una mayor eficiencia administrativa y un impulso a investigaciones tempranas.
Aprovechar al máximo los datos de salud mediante inteligencia artificial es fundamental. La industria propone colaborar con el gobierno para desarrollar el Espacio Europeo de Datos de Salud, posicionando a España como referente en real world evidence.
A pesar de generar ciencia de alta calidad, España necesita mejorar su capacidad para convertirla en productos innovadores. La industria sugiere crear una agenda conjunta con el Gobierno para fomentar el talento científico y apoyar a las empresas biotecnológicas en todas sus fases.
Afrontar una transición hacia una economía sostenible representa una oportunidad única para reforzar el liderazgo español en innovación farmacéutica. Se deben establecer políticas que promuevan regulaciones equilibradas sin comprometer competitividad ni capacidad productiva.
Finalmente, es esencial colaborar con el próximo Gobierno para eliminar barreras burocráticas mediante un marco administrativo más ágil que utilice tecnologías avanzadas como inteligencia artificial.
A través de estas 10 medidas integrales, se busca acelerar el acceso a tratamientos innovadores, potenciar la investigación farmacéutica e incrementar las inversiones en el sector. La industria farmacéutica innovadora manifiesta su deseo de ser un socio estratégico del futuro Gobierno para convertir a España en un modelo europeo en salud e innovación.
Las diez líneas estratégicas incluyen: 1) Un SNS orientado al valor y la sostenibilidad, 2) Reforzar la inversión pública e impulsar el acceso ágil y equitativo a medicamentos innovadores, 3) Aumentar la competitividad financiera y fiscal en I+D y producción, 4) Reforzar la producción y la autonomía estratégica, 5) El Programa PROFARMA como palanca para atraer inversiones, 6) Consolidar el liderazgo en investigación clínica, 7) Construir un ecosistema científico digital líder en Europa, 8) Impulsar el talento y transferencia tecnológica, 9) Impulsar la sostenibilidad medioambiental, social y el buen gobierno, y 10) Agilizar y simplificar la gestión administrativa.
La industria propone ser un aliado estratégico para integrar salud e innovación en el SNS, reforzar la prevención y adherencia terapéutica, medir el valor en salud y avanzar en nuevos modelos de pago.
Se sugiere ofrecer incentivos fiscales similares o superiores a los de otros países de la UE, así como nuevos instrumentos financieros para ensayos clínicos y empresas biotecnológicas.
Es fundamental reforzar la autonomía estratégica protegiendo los medicamentos críticos y activando reservas estratégicas de medicamentos.
El objetivo es tener un PROFARMA más estable que aumente los incentivos y reconozca proyectos estratégicos vinculados a precios y financiación de fármacos.
Consolidar este liderazgo permitirá mejorar la eficiencia administrativa y fomentar la participación activa de los pacientes en ensayos clínicos.
España busca aprovechar al máximo estos recursos trabajando junto al gobierno para posicionarse como referente en real world evidence y hubs biomédicos digitales.
Se propone atraer y desarrollar talento científico, fortalecer la transferencia tecnológica e impulsar emprendimientos innovadores.
Las acciones incluyen avanzar hacia descarbonización, economía circular y garantizar políticas medioambientales que preserven competitividad.
Se sugiere colaborar con el gobierno para eliminar barreras burocráticas mediante reducción de cargas administrativas y uso de inteligencia artificial.