La memantina es uno de los cuatro fármacos financiados por el Sistema Nacional de Salud en España con indicación específica para el tratamiento sintomático del Alzheimer. Actúa como antagonista de los receptores NMDA relacionados con el glutamato. El tratamiento puede ayudar a mejorar el bienestar y la calidad de vida, pero no es curativo.
Los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para la enfermedad de Alzheimer son sintomáticos, no curativos. Sus efectos son paliativos y contribuyen a mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas con la enfermedad y de quienes las cuidan.
En España, el Sistema Nacional de Salud financia cuatro fármacos con indicación específica para el tratamiento sintomático del Alzheimer. Donepezilo, rivastigmina y galantamina son inhibidores de la colinesterasa; la memantina es el cuarto fármaco.
La memantina pertenece al grupo de los antagonistas del receptor NMDA, sigla de N-metil-D-aspartato. A diferencia de los inhibidores de la colinesterasa, relacionados con la acetilcolina, este fármaco actúa sobre el glutamato, un neurotransmisor que transmite información entre neuronas.
El artículo también aborda las fases del Alzheimer en las que se utiliza la memantina, su posible combinación con otros fármacos, sus posibles efectos secundarios y sus presentaciones y formas de administración.
Es uno de los cuatro principios activos que, según el artículo, cuentan en España con indicación específica para el tratamiento sintomático de la enfermedad de Alzheimer. Pertenece al grupo de los antagonistas del receptor NMDA.
Su neurotransmisor diana es el glutamato.
El artículo señala que los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos disponibles son sintomáticos, no curativos, y pueden contribuir a mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas con Alzheimer y de quienes las cuidan.