HelpAge y 1in6by2030 recogen las propuestas y experiencias de personas mayores de Colombia, Vietnam, Jordania, Camerún, Pakistán y Kenia sobre las normas que deberían proteger sus derechos. Sus testimonios destacan la importancia de la atención médica, los ingresos, la vivienda, el respeto y la participación en las decisiones, y reclaman que sus voces tengan un papel central en una futura convención de la ONU sobre los derechos de las personas mayores.
Los gobiernos de todo el mundo toman a diario decisiones sobre atención médica, ingresos, vivienda, cuidados y el trato que reciben las personas mayores en sus comunidades. Sin embargo, rara vez se consulta a quienes conocen de primera mano el envejecimiento sobre qué normas deberían aplicarse.
La red global HelpAge y 1in6by2030 preguntaron a personas mayores de distintos países qué incluirían en unas reglas sobre el trato que reciben. Sus respuestas, basadas en experiencias personales diversas, reflejan por qué, según HelpAge, deben participar en la nueva convención de Naciones Unidas destinada a proteger sus derechos.
Eloísa Cifuentes, de 72 años y residente en Colombia, explicó que su asociación y los talleres que organiza le permiten socializar, relajarse y compartir tiempo con otras personas. Aunque convive con dolores y molestias, destacó la importancia de encontrar espacio para el disfrute, la amistad y la tranquilidad en la vejez. También señaló que ha aprendido el valor del trabajo duro y de las enseñanzas de sus padres sobre la crianza de los hijos.
Ph?m Huy Ch??ng, de 72 años, sirvió más de 40 años en el ejército y afirma que no teme a las dificultades. Ayudar a los demás es ahora una de sus mayores fuentes de felicidad. Nada con regularidad y considera que en la vejez son fundamentales la salud, la familia, la seguridad económica y tener un hogar. En su opinión, es necesario guiar a las personas hacia un marco legal porque el estado de derecho puede orientar la mentalidad colectiva; también considera que el derecho al respeto es lo más importante.
Hanan Ridhi Abdullrahim, de Jordania, encuentra alegría en su familia, pero afronta dificultades económicas en la vejez. Da clases particulares de matemáticas en su casa para obtener ingresos y mantener a su marido y a ella misma. Ha aprendido a valerse por sí misma y destacó la necesidad de mejorar el apoyo, la atención médica y la inclusión de las personas mayores en el país. Entre sus propuestas figura destinarles un salario.
Laurent Celestin Owona, de 80 años, vive con su esposa, sus hijos y algunos de sus nietos. Trabajó durante más de 30 años como ingeniero geotécnico y también enseñó a jóvenes que después siguieron la misma profesión. Para él, una buena vida consiste en estar con la familia, cuidar la salud y recibir un trato digno, sin ser considerado una carga.
Owona sostiene que la justicia implica incluir a las personas en el diseño y la puesta en práctica de proyectos, sin importar su edad, género o condición social. Aunque siente que se le excluye de todos los proyectos, considera que todavía puede aportar al mundo. También defiende que los países proporcionen asistencia médica y una pensión suficiente para cubrir los gastos de alimentación.
Gul Abbas Satti, de 72 años y residente en Pakistán, ha dedicado gran parte de su vida a ayudar a otras personas. Se enorgullece de haber contribuido a que su comunidad recuperara la electricidad tras años sin ella y continúa participando en la vida social y política. Vincula la independencia en la vejez con disponer de ingresos y ha observado que el trato a las personas mayores puede variar mucho según sus recursos económicos.
Satti propone construir más residencias para personas mayores en Pakistán y poner fin a la corrupción que, según indicó, afecta al sector de los fondos gubernamentales destinados a las personas pobres, incluidas las mayores. También plantea que el Gobierno establezca un subsidio mensual para ellas, que, en su opinión, podría mejorar significativamente sus vidas y reducir su dependencia de otras personas.
En Kenia, personas mayores se reunieron para conversar sobre cómo sería una buena vejez y qué cambios harían falta. Entre los asuntos que destacaron figuran la salud, la seguridad económica, la ausencia de discriminación y abuso, y la posibilidad de participar en las decisiones que afectan a sus vidas.
También señalaron la importancia de reforzar la protección legal y reconocer más las voces y contribuciones de las personas mayores. Entre las prioridades que plantearon se encuentran el derecho a la salud, el aumento de las pensiones sociales, la rendición de cuentas, la libertad de circulación y la participación en la toma de decisiones. Asimismo, mencionaron la autonomía, la propiedad, la participación, la responsabilidad, la salud y los derechos económicos.
La iniciativa invita a pensar qué regla se escribiría para el mundo en el que cada persona quisiera envejecer y qué deberían hacer de manera diferente los gobiernos, los servicios, las comunidades o las familias.
El envejecimiento es una experiencia universal y, a medida que las poblaciones envejecen en todo el mundo, se necesitan protecciones legales más sólidas para que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos a lo largo de la vida. HelpAge considera que una Convención de Naciones Unidas para los Derechos de las Personas Mayores sería un paso importante para avanzar hacia ese objetivo.
La convención contribuiría a reconocer a las personas mayores no como receptoras pasivas de apoyo, sino como titulares de derechos cuyas voces, experiencias y contribuciones importan. Según HelpAge, deben ocupar un lugar central en la elaboración de las normas que les afectan.
La iniciativa se llevó a cabo con la colaboración de miembros de la red global de HelpAge: ACAMAGE, de Camerún; Fundación Provida Colombia; KARIKA, de Kenia; FAID, de Pakistán; VIOBA, de Vietnam; y la asociación socia de HelpAge Families Development Association, de Jordania.
Los retratos y las entrevistas fueron realizados por 1in6by2030, un proyecto fotográfico global que documenta el cambio demográfico según el cual, para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 60 años.
HelpAge plantea que un nuevo convenio es fundamental para que los derechos y el bienestar de las personas mayores sean protegidos y respetados.
| Persona o dato | Cifra | Contexto |
|---|---|---|
| Eloísa Cifuentes (Colombia) | 72 años | Edad indicada en la noticia. |
| Ph?m Huy Ch??ng (Vietnam) | 72 años | Edad indicada en la noticia. |
| Ph?m Huy Ch??ng | Más de 40 años | Servicio militar. |
| Laurent Celestin Owona (Camerún) | 80 años | Edad indicada en la noticia. |
| Laurent Celestin Owona | Más de 30 años | Trayectoria como ingeniero geotécnico. |
| Gul Abbas Satti (Pakistán) | 72 años | Edad indicada en la noticia. |
| Proyección demográfica | 1 de cada 6 personas | Según la noticia, tendrá más de 60 años en 2030. |
HelpAge y 1in6by2030 preguntan a personas mayores de distintos países qué incluirían en las normas sobre el trato y los derechos de las personas mayores.
Mencionan, entre otros, la salud, los ingresos, la vivienda, los cuidados, la protección frente a la discriminación y la participación en las decisiones que afectan sus vidas.
HelpAge sostiene que deben tener un papel central en la elaboración de las normas que les afectan y que sus voces, experiencias y contribuciones deben ser reconocidas.
El proyecto documenta la previsión de que, para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 60 años.