Tercera edad

El 80% de los casos de QA son hombres mayores de 45 años

Miércoles 04 de junio de 2014

Según estudios recientes, hasta un 20% de los hombres con queratosis actínica desarrollará un cáncer de piel, una conclusión a la que también llega el Dr. Josep Malvehy, Director de la Unidad de Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona.



En palabras de Malvehy, “es un porcentaje elevado, sobre todo cuando pensamos en la posibilidad de desarrollar lesiones como el carcinoma escamoso, lo que convierte a la queratosis actínica en un marcador de riesgo para otros tipos de cáncer de piel”.

La queratosis actínica es por tanto la forma más precoz de una lesión maligna, limitada a las capas superiores de la piel. Las lesiones son en su inicio invisibles y más tarde se reconocen sobre todo por el tacto rugoso de la piel, pueden adquirir un color rojo marrón o rosa y producir picor, hormigueo o una ligera sensibilidad dolorosa. Es importante que el médico valore y vigile estas lesiones para evitar problemas en el futuro.

Esta enfermedad es una gran desconocida entre la población general. Por eso, y debido a las importantes consecuencias que puede tener en la salud, la Delegación de Salud del Ayuntamiento de Barcelona y Almirall han puesto en marcha la campaña “No te dejes la piel por culpa del sol”, para concienciar a la población sobre los riesgos de la exposición al sol y la importancia de proteger la piel.

Entre los principales mensajes de la campaña se encuentra la importancia de la prevención y el impacto de la enfermedad en segmentos poblacionales muy concretos. En este sentido, la queratosis actínica es mucho más frecuente en hombres, -se estima que en Europa la prevalencia en hombres duplica a la de las mujeresi-, especialmente en aquellos mayores de 50 años y con calvicie. “El 80% de los casos que llegan a la consulta son hombres mayores de 45 años con el impacto acumulado del sol durante toda una vida. A veces se considera normal que las personas mayores tengan estas lesiones en la piel, sin embargo se trata de tumores con riesgo de transformación maligna, por eso es importante tratarlas y hacer un seguimiento”, añade Malvehy.

La importancia de protección del sol desde las primeras etapas de la vida

La exposición continuada al sol es uno de los principales riesgos de queratosis actínica y de cáncer de piel, por eso la protección solar es el primer paso para la prevención de estas enfermedades. Esto se debe a que la piel tiene memoria, es decir, recuerda todo el sol que ha tomado a lo largo de su vida.

Para el Dr. Malvehy “la fotoprotección desde las primeras etapas de la vida evitará la aparición de esta enfermedad en la edad adulta. En España, por su latitud, es muy importante protegerse del sol, además de durante el verano, en primavera y otoño, así como en las actividades que se desarrollan al aire libre o a gran altura como es el caso de los deportes de invierno”.

Otros factores de riesgo son la piel clara, el pelo rubio o rojizo y los ojos azules, verdes o grises o la exposición a aparatos de bronceado artificial, de hecho esta radiación puede ser de 10 a 15 veces más fuerte que la luz solar a mediodía en el mar Mediterráneo.

La queratosis actínica

La queratosis actínica es un trastorno de la piel que en algunas ocasiones puede evolucionar a un tipo de cáncer denominado carcinoma espinocelular. Es por tanto la forma más precoz de una lesión maligna, limitada a las capas superiores de la piel.

En su inicio, las lesiones de queratosis actínica son invisibles. Más tarde, en sus etapas iniciales, pueden reconocerse al tacto más que por la vista porque la piel se nota como si fuera papel de lija. Visualmente pueden ser rojas, rosas o marrones.

No hay forma de saber qué lesiones de queratosis actínica pueden evolucionar a un cáncer de piel invasivo. Si las lesiones cambian o crecen de manera inusual puede indicar un daño solar continuado, por eso es importante que el médico valore y realice un seguimiento de las QA.