Salud

Adicción al ejercicio y deporte, ¿malo para la salud?

Elsa Bernaldo de Quirós | Miércoles 13 de agosto de 2014
El ejercicio es bueno para la salud, pero el exceso puede tener graves consecuencias. Averigua si eres adicto y aprende a moderarte.

Sabemos que el ejercicio es bueno para la salud. Si quieres vivir mas años, tener mas energía, y verte mejor, el remedio es hacer ejercicio.

Sin embargo, en exceso, puede generar una adicción (síndrome conocido como vigorexia) e incluso desencadenar respuestas químicas negativas en el cerebro. Según estudios realizados en ratas de laboratorio en la Universidad Tufts.

El estudio evaluó el comportamiento de ratas que estuvieron inactivas por largos periodos de tiempo y otras a las que se les sometió a exceso de ejercicio en la rueda varias semanas. Los expertos encontraron que cuando se les administró el fármaco naloxona (que se administra a menudo para combatir los síntomas de sobredosis en adictos a la heroína) las ratas que hicieron ejercicio sufrieron síntomas de abstinencia, mientras que las sedentarias respondieron muy poco a la sustancia.

La intención era imitar la condición psicológica “vigorexia”, en la que las personas se vuelven compulsivas con el ejercicio porque buscan perder peso, estar más fuertes, tener musculación... La conclusión fue que las ratas que habían corrido más y que habían comido menos reflejaron el comportamiento del ser humano con vigorexia y tenían fuertes síntomas del síndrome de abstinencia que sufren los adictos.

¿Soy un adicto?

¿Cómo saber si somos adictos al deporte? Un estudio hecho en gran Bretaña analizó a un grupo de mujeres deportistas para saber qué criterios usar al clasificar a alguien como adicto.

De 56 participantes estudiadas 10 cumplían criterios de dependencia al ejercicio, y todas tenían trastornos del comportamiento alimentario. Además, las adictas tenían alteraciones funcionales en áreas psicológicas, sociales, ocupacionales, físicas y/o en el comportamiento.

Los síntomas más comunes fueron del tipo tolerancia (necesidad de hacer cada vez más ejercicio), intención (hacer más ejercicio del que se ha planificado), pérdida de control (no poder parar o cambiar de actividad), tiempo (cantidad de tiempo dedicado al ejercicio) o mantenimiento (seguir haciendo ejercicio aún estando lesionadas). Además, estas mujeres sufrían síntomas de abstinencia cuando dejaban de hacer ejercicio.

Los expertos dijeron que el trastorno del ejercicio es secundario al de la alimentación. Es decir, las personas adquieren dependencia al ejercicio tras tener un problema alimenticio y no al revés.

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