Un equipo de investigación internacional ha realizado un avance significativo al identificar puntos débiles compartidos entre diversos enterovirus, virus que son responsables de millones de infecciones anualmente. Este descubrimiento abre la posibilidad de desarrollar antivirales de amplio espectro que puedan combatir diferentes variantes. El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution, ha sido liderado por el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio, CSIC-UV) y el Laboratorio de Enfermedades Virales del NIAID en Estados Unidos.
Los enterovirus representan una de las causas más comunes de infecciones virales en humanos, ocasionando desde resfriados leves hasta enfermedades graves como meningitis o parálisis. A pesar de su impacto, el desarrollo de vacunas y tratamientos antivirales se ve dificultado por su notable capacidad para mutar y por la diversidad de mecanismos que utilizan para interactuar con las células humanas.
Puntos vulnerables identificados
El equipo investigador ha logrado mapear, con una precisión sin precedentes, cómo miles de mutaciones afectan el funcionamiento de dos enterovirus humanos significativos: Enterovirus A71 (EVA71) y Coxsackievirus B3 (CVB3). Esta tarea se llevó a cabo utilizando la tecnología conocida como deep mutational scanning, que permite evaluar simultáneamente el efecto de decenas de miles de mutaciones diferentes.
A través de este enfoque comparativo entre los dos enterovirus, se han identificado regiones del virus que son universales, esenciales e invariables, así como otras que varían según el tipo viral y su interacción con el huésped. Conocer cuáles son estas regiones invariantes es crucial para entender las presiones selectivas a las que están sometidos estos virus dentro de las células y para dirigir el desarrollo de antivirales hacia ellas. Esto se debe a que la aparición de resistencia sería más complicada en áreas que no pueden cambiar. Además, identificar las regiones que evolucionan permite comprender cómo surgen nuevas funciones en los virus y cómo se desarrollan sus interacciones con los hospedadores a lo largo del tiempo.
Nuevas dianas terapéuticas
A partir del análisis de más de 80.000 mutaciones, la investigación revela que tanto EVA71 como CVB3 comparten un 'núcleo' estable compuesto por elementos fundamentales para la replicación del virus y ensamblaje de su cápsida. Estas partes son altamente conservadas y representan puntos débiles ideales: si se atacan mediante un antiviral, resulta complicado para el virus escapar a través de mutaciones sin perder su capacidad infectiva.
Por otro lado, las zonas más variables entre los dos virus analizados son aquellas utilizadas para interactuar con nuestras células, como las regiones externas de la cápsida que se adhieren a distintos receptores celulares. Estas diferencias explican por qué cada enterovirus puede infectar tejidos específicos o causar enfermedades con grados variados de gravedad.
Un nuevo objetivo en la proteína 2C
Uno de los hallazgos destacados del estudio es la identificación de un nuevo bolsillo estructural en la proteína 2C, crucial para la replicación viral. “Hemos encontrado una región altamente conservada que promete ser una diana antiviral efectiva”, explica Beatriz Álvarez, investigadora del I2SysBio y autora principal del artículo. Esta zona presenta escasos cambios permitidos, lo cual sugiere que un antiviral dirigido contra ella tendría altas probabilidades de eficacia contra múltiples enterovirus al mismo tiempo y baja probabilidad de generar resistencias.
En conjunto, este trabajo proporciona un mapa detallado sobre las regiones vulnerables y variables en los enterovirus. “Estos descubrimientos abren nuevas oportunidades para investigar”, señala Ron Geller, coautor principal del estudio y líder del grupo de Biología Viral en I2SysBio. “Por un lado, identificar una posible diana terapéutica permite aplicar enfoques virtuales in silico para encontrar compuestos capaces de bloquear estos virus, algo especialmente relevante dado que actualmente no existen antivirales efectivos”. “Por otro lado –continúa Geller– ofrece la posibilidad de estudiar cómo virus similares pueden evolucionar para utilizar diferentes factores celulares durante su replicación.”
Referencia del artículo: Álvarez-Rodríguez, B., Bakhache, W., McCormick, L. et al. “Comparative analysis of deep mutational scanning datasets in enteroviruses A and B identifies functional divergence and therapeutic targets”. Nat Ecol Evol (2026). https://doi.org/10.1038/s41559-026-02993-8
Preguntas sobre la noticia
¿Qué han logrado identificar los investigadores en el estudio sobre enterovirus?
Los investigadores han identificado puntos débiles compartidos entre distintos enterovirus, lo que permite el desarrollo de antivirales de amplio espectro que pueden actuar frente a diferentes variantes.
¿Cuáles son algunos de los efectos de los enterovirus en humanos?
Los enterovirus son responsables de infecciones que van desde resfriados leves hasta enfermedades graves como meningitis, parálisis e inflamación cardíaca.
¿Qué tecnología utilizaron los investigadores para mapear las mutaciones de los enterovirus?
Utilizaron la tecnología de deep mutational scanning, un método que permite evaluar simultáneamente el efecto de decenas de miles de mutaciones diferentes.
¿Por qué es importante conocer las regiones invariantes de los virus?
Conocer las regiones invariantes es fundamental para entender las presiones selectivas que enfrentan estos virus y orientar el desarrollo de antivirales hacia estas áreas, donde la aparición de resistencia debería ser más difícil.
¿Qué se ha descubierto sobre la proteína 2C en el estudio?
Se ha identificado un nuevo bolsillo estructural en la proteína 2C, que es clave para la replicación del virus y representa una potencial diana antiviral debido a su alta conservación entre diferentes virus.
¿Cuál es la relevancia del estudio para el futuro desarrollo de tratamientos antivirales?
El estudio abre nuevas oportunidades para investigar compuestos capaces de bloquear estos virus y proporciona información valiosa sobre cómo evolucionan y se adaptan los virus a sus hospedadores.