El Consejo Interterritorial del SNS aprueba criterios para fondos de salud mental
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha dado luz verde a los criterios destinados a la distribución de 39 millones de euros para el Plan de Acción de Salud Mental y 17,83 millones de euros para iniciativas enfocadas en la prevención del suicidio durante el año 2026.
Las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) deberán presentar memorias técnicas y económicas que detallen los proyectos que buscan acceder a esta financiación. Estos proyectos deben incluir criterios relacionados con la orientación comunitaria, la garantía de derechos humanos y la equidad.
Enfoque comunitario y derechos humanos
La orientación comunitaria se define como un enfoque que integra a la persona en su entorno social, familiar y comunitario, considerando factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales y económicos. Los proyectos podrán abarcar intervenciones individuales y familiares, así como actuaciones grupales o iniciativas coordinadas con recursos comunitarios.
Entre las propuestas financiables se encuentran el fortalecimiento de centros de día, equipos móviles de atención comunitaria, programas de hospitalización domiciliaria y proyectos enfocados en barrios. Sin embargo, no se destinarán fondos a proyectos que se limiten al aumento de camas o reformas estructurales en hospitales.
Dignidad y autonomía personal
Los proyectos también deberán garantizar la dignidad, autonomía personal y consentimiento informado de los usuarios, alineándose con estándares internacionales como el instrumento QualityRights de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se priorizarán acciones que busquen reducir contenciones mecánicas y fomentar modelos de “puertas abiertas” en dispositivos hospitalarios.
No se financiarán prácticas coercitivas ni restrictivas que vulneren derechos. El acuerdo establece además la equidad como un criterio fundamental para la aprobación de proyectos, orientando las actuaciones hacia la reducción de desigualdades sociales en salud mental.
Prevención del suicidio y buenas prácticas
En cuanto a la prevención del suicidio, los proyectos deberán incluir medidas dirigidas a poblaciones en alto riesgo y establecer mecanismos evaluativos que analicen resultados desde una perspectiva equitativa. Además, se incorporan criterios de excelencia para identificar buenas prácticas dentro del Sistema Nacional de Salud.
Se valorará positivamente la participación activa de usuarios y familiares en las decisiones, así como el trabajo intersectorial sobre determinantes sociales. La coordinación entre áreas como sanidad, servicios sociales, vivienda, empleo o educación será clave para el éxito de las iniciativas propuestas.
Estos fondos son parte integral de las acciones impulsadas bajo la Estrategia de Salud Mental 2022-2026 y los planes aprobados para abordar tanto la salud mental como la prevención del suicidio.
La noticia en cifras
| Concepto |
Cantidad (euros) |
| Fondos totales para salud mental |
39,000,000 |
| Fondos para prevención del suicidio |
17,830,000 |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuánto dinero se ha aprobado para el Plan de Acción de Salud Mental en 2026?
Se han aprobado 39 millones de euros para el desarrollo de actuaciones incluidas en el Plan de Acción de Salud Mental y 17,83 millones de euros para el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio.
¿Qué criterios deben seguir las comunidades autónomas para acceder a la financiación?
Las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) deberán presentar memorias técnicas y económicas que incorporen criterios relacionados con la orientación comunitaria, la garantía de derechos humanos y la equidad.
¿Qué enfoque se considera en la orientación comunitaria?
La orientación comunitaria sitúa a la persona en su entorno social, familiar y comunitario, considerando factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales y económicos.
¿Qué tipo de proyectos pueden financiarse con estos fondos?
Se financiarán proyectos como el fortalecimiento de centros de día, equipos móviles de atención comunitaria, programas de hospitalización domiciliaria y proyectos en barrios. No se financiarán proyectos centrados exclusivamente en aumentar camas o reformas estructurales en hospitales.
¿Cómo se garantizan los derechos humanos en los proyectos financiados?
Los proyectos deben garantizar la dignidad, autonomía personal y consentimiento informado de las personas usuarias, siguiendo estándares internacionales como el instrumento QualityRights de la OMS.
¿Qué criterios adicionales se consideran para identificar buenas prácticas?
Se valorará la participación activa de usuarios y familiares en la toma de decisiones, trabajo intersectorial sobre determinantes sociales y la inclusión de expertos por experiencia en el diseño e implementación de proyectos.
¿Qué poblaciones son priorizadas en las actuaciones para reducir desigualdades sociales?
Se priorizarán colectivos en situación de vulnerabilidad, incluyendo personas sin hogar, menores en protección y mujeres víctimas de violencia de género.
¿Qué mecanismos se incorporan para evaluar los resultados desde una perspectiva de equidad?
Los proyectos deberán incluir mecanismos que permitan analizar los resultados desde una perspectiva equitativa, especialmente en relación con poblaciones de alto riesgo en prevención del suicidio.