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microbiota intestinal

El aceite de oliva virgen mejora la salud cognitiva a través de la microbiota intestinal

09/02/2026@14:15:25

Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili revela que el consumo de aceite de oliva virgen mejora la salud cognitiva en personas mayores al favorecer la diversidad de la microbiota intestinal. A diferencia del aceite refinado, el aceite de oliva virgen se asocia con una mejor función cerebral y un perfil microbiano beneficioso. Este hallazgo destaca la importancia de priorizar el aceite de oliva virgen en la dieta mediterránea para proteger tanto el corazón como el cerebro, especialmente ante el aumento del deterioro cognitivo en la población envejecida. Para más información, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/el-aceite-de-oliva-virgen-protege-la-salud-cognitiva-a-traves-de-la-microbiota-intestinal/

El CBD podría reparar daños del trastorno alcohólico fetal en ratones

Un estudio reciente revela que el cannabidiol (CBD), un compuesto no psicoactivo del cannabis, podría ser eficaz para revertir los daños causados por el trastorno del espectro alcohólico fetal en ratones. Investigadores del Instituto de Neurociencias y otras instituciones han demostrado que el CBD normaliza la conducta emocional y reduce la vulnerabilidad a la adicción en animales expuestos al alcohol durante la gestación. Además, mejora la microbiota intestinal, lo que sugiere un vínculo entre la salud intestinal y los efectos emocionales. Aunque estos hallazgos son prometedores, los expertos advierten que no deben interpretarse como una recomendación para el uso de CBD en humanos, ya que el único método efectivo para prevenir este trastorno es evitar el consumo de alcohol durante el embarazo.

La lactancia materna reduce la resistencia a antibióticos en bebés mediante la microbiota intestinal

Un estudio internacional del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) revela que la lactancia materna exclusiva durante el primer mes de vida protege a los bebés contra bacterias resistentes a antibióticos al influir positivamente en su microbiota intestinal. La investigación, publicada en Nature Communications, muestra que una mayor presencia de bifidobacterias, favorecida por la lactancia, está asociada con un menor riesgo de resistencia a antimicrobianos. Además, se destaca que la lactancia puede mitigar los efectos negativos del nacimiento por cesárea en la colonización microbiana. Los hallazgos subrayan la importancia de fomentar la lactancia materna para mejorar la salud intestinal infantil y combatir la resistencia a los antibióticos.

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Dieta rica en fibra y proteínas vegetales beneficia a madres lactantes y sus bebés

Una dieta rica en fibra y proteínas vegetales, similar a la mediterránea, ofrece importantes beneficios para la salud de mujeres lactantes y sus bebés. Investigaciones del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) y la Universitat de Barcelona revelan que este tipo de alimentación mejora la inmunidad materna, el metabolismo lipídico y modula la microbiota intestinal, favoreciendo así la recuperación postparto y reduciendo infecciones en recién nacidos. Mantener estas pautas nutricionales es crucial para el bienestar tanto de madres como de hijos durante el embarazo y la lactancia.

Identifican biomarcadores que predicen la diabetes tipo 2 años antes de su aparición

Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y el IISPV han descubierto que los niveles sanguíneos de butirato e isobutirato pueden predecir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 hasta siete años antes de su aparición. Este hallazgo, basado en un análisis de más de 2.400 casos, sugiere que estos ácidos grasos de cadena corta están relacionados con la microbiota intestinal y la dieta, especialmente en patrones alimentarios mediterráneos. Los resultados abren la puerta a estrategias de prevención personalizadas basadas en el perfil metabólico del paciente, destacando la importancia de una dieta rica en fibra para mantener un equilibrio saludable en la microbiota. El estudio se publicó en BMC Medicine y resalta la necesidad de investigar más sobre cómo estos metabolitos pueden integrarse en protocolos clínicos para la detección temprana del riesgo de diabetes tipo 2.